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Los negocios sin papel son posibles con la firma digital

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El mundo digital nos está alcanzando y ahora los contratos celebrados en papel podrían estar viendo sus últimos días.
Conoce más sobre esta alternativa. 

Firmar un contrato en papel es un momento único, al que damos una especial importancia. Y con mucha razón, ya que significa un acuerdo de voluntad. Ya sea para abrir una cuenta bancaria, aceptar un pagaré, comprar una vivienda o consumar un matrimonio. Firmar un contrato ha sido la forma en la que hemos hecho acuerdos personales y de negocios durante siglos. 
 
Se trata de todo un ritual, para el cual las personas incluso se visten de manera formal o se realizan eventos para celebrar dichos contratos. Es un hábito colectivo casi tan normal y arraigado como hojear un libro por la mañana mientras tomamos un café. 
 
La realidad es que seguimos usando papel en la mayoría de los negocios justo por una cultura arraigada en lo tangible y basada en el recuerdo de lo pasado. Nada de esto es malo, pero hay que tener en cuenta que en la actualidad es necesario considerar la sustentabilidad en el medio ambiente, la necesidad de una mayor agilidad en los negocios y, por supuesto, la seguridad en los acuerdos. Una razón poderosa para decidirse por eliminar el papel: se gana libertad. 
 
Aunque sintamos la seguridad de tener el papel guardado en el cajón, hemos estado perdiendo grandes recursos que nos hubieran permitido generar aún más riqueza o tener tiempo para realizar alguna otra actividad.
 
Pongámonos a pensar en todos los contratos en papel que tenemos en la casa y oficina que pudieran ser digitales: en todos los costos de impresión y envío de papel que hemos tenido que hacer para cerrar algún acuerdo. Porque no sólo es el costo del papel y tinta de impresión, también es todo el tiempo perdido por esperar un contrato con días de retraso. Esto significa una gran pérdida de oportunidades de negocio. 

Plantéate lo siguiente: ¿cómo sería tu vida si firmas todos tus contratos digitalmente? ¿Cómo serían los negocios en México si eliminásemos todo el papel de los contratos y lo hiciéramos de forma digital? 

Suena loco, pero no imposible. Actualmente, más del 99 por ciento del correo en el mundo es electrónico, en tanto que el 95 por ciento de las reuniones de trabajo son por medios digitales y hasta el 90 por ciento del dinero es digital. La digitalización está más presente que nunca. 
 
Hay también nuevas ventajas que se obtendrían al eliminar el papel en los contratos y acuerdos. En el tema de la seguridad, por ejemplo, el contrato digital se manda como mensaje de datos de forma encriptada, lo que garantiza que el envío del documento lo puede observar sólo quien tiene la autenticidad de quien lo recibe. Además, en caso de que suceda un robo en la casa u oficina o alguna catástrofe como un incendio o un daño en el equipo de cómputo, todo estaría respaldado en la nube. Esto hace que la disponibilidad de los documentos sea inmediata, eliminando costos de almacenamiento físico y envío de documentos. 
 
Por otra parte, la trazabilidad y la integridad del contrato es posible, ya que se puede visualizar en tiempo real quién ha firmado el documento o si hay algún comentario sobre alguna cláusula. Esto brinda mayor control durante el proceso de la gestión de acuerdos, acelerando oportunidades de negocio a velocidades que serían imposibles de existir en papel de por medio. 
 
Y lo que es más, la validez legal y certeza jurídica de los contratos digitales en México ya existe. Gracias a iniciativas de reforma durante varios sexenios, tenemos un marco legal robusto que da certeza jurídica a un mensaje de datos que es sellado por un Proveedor de Servicios de Certificación (PSC), acreditado por la Secretaría de Economía. 
 
Esto es un proceso similar al de los Proveedores Autorizados de Certificación (PAC) por el SAT, donde estos timbran los Comprobantes Fiscales Digitales (CFDIs) dando como resultado un archivo PDF y XML timbrado, almacenados por 10 años. Lo mismo pasa en los contratos digitales: un PSC sella el contrato, añadiendo lo estampados de tiempo de cada firma (autógrafa o e.firma del SAT) y los metadatos de todo el contrato. El PSC entrega entonces un PDF sellado y un archivo .ASN1 con sus metadatos, convirtiendo cada documento certificado en un expediente atribuible a juicios. 

El gran reto de la industria de la firma digital en México es la educación y la usabilidad.

La transformación digital es un catalizador en la eliminación del papel en procesos burocráticos y se convertirá en un factor importante de la digitalización en México y Latinoamérica. Es por eso que los proveedores de software de firma digital, deben enfocarse en educar a las personas, ofreciendo más casos de uso cotidiano y mejorando la experiencia de usuario para que ésta sea fácil e intuitiva. 
 
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